Hay 1141 invitados en línea

Domingo, 21 Enero 2018
El siete de diciembre en la historia de Cuba
En este artículo: Historia
Operación tributo en recordación a los soldados cubanos caídos en combate en Angola. Foto: Lisandra Cardoso (Archivo)
El siete de diciembre en la historia de Cuba reúne tres acontecimientos relevantes ocurridos en años diferentes: la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo y Grajales; el natalicio de Frank País García y el aniversario 28 de la Operación Tributo.

Esos hechos ilustran con meridiana claridad la continuidad de nuestras luchas libertarias y el carácter solidario y humanista de la Revolución cubana, y de manera especial unen a dos extraordinarias personalidades que conquistaron un sitial de honor en el corazón de todos los cubanos.

Antonio Maceo constituye un vivo ejemplo de entrega total a la causa de la libertad de Cuba, que solo se vio interrumpida con su caída en combate en Punta Brava, el siete de diciembre de 1896.

Nació el 14 de junio de 1845 en Santiago de Cuba, y durante su existencia acumuló una brillante hoja de servicios a su amada Patria, que lo hizo figurar entre los más relevantes próceres de la independencia de Cuba.

Cuando se habla del Titán de Bronce, calificativo que conquistó por su arrojo en el combate, su extraordinario valor y la tez mestiza de su piel, siempre se alude a sus méritos de guerra. Pero Maceo fue a la vez hombre de pensamiento y de acción, y al referirse a esas cualidades, Martí dijo “y hay que ponerle asunto a lo que dice porque Maceo tiene en la mente tanta fuerza como en el brazo”.

De su definida postura antiimperialista deja constancia la siguiente anécdota. Cuentan que al inicio de la guerra de 1895 se daba un banquete en su honor, y uno de los asistentes comentó que por la fuerza de las circunstancias, Cuba podría convertirse en una estrella más en la gran constelación americana.

“Creo joven, aunque me parece imposible, que ese sería el único caso, en que tal vez estaría yo al lado de los españoles”, respondió enérgico el Titán de Bronce.

En su histórica entrevista con el General español Arsenio Martínez Campos, conocida como La Protesta de Baraguá, puso muy en alto la dignidad y el decoro de todos los cubanos que se negaban a aceptar el ignominioso Pacto del Zanjón, sin haberse conquistado los propósitos que desencadenaron la Guerra de los 10 Años”.

De sus relevantes dotes como estratega militar da fe su protagonismo, junto al Generalísimo Máximo Gómez, durante la invasión de Oriente a Occidente y sus heridas de guerra significaron sus más preciados tesoros de guerra.

Cuando cayó mortalmente herido, a su lado también encontró la muerte, en muestra de lealtad suprema, el Capitán Panchito Gómez Toro, hijo del ilustre dominicano que hizo de Cuba su patria.

También en Santiago de Cuba nació Frank País García, el siete de diciembre de 1934, un paradigma de revolucionario, asesinado en su ciudad natal el 30 de julio de 1957, a quien Fidel calificaría como “el más valioso, el más útil, el más extraordinario de nuestros combatientes...”

Frank fue el organizador del levantamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba, preparado para apoyar el desembarco del yate Granma, que trajo a Cuba la avanzada de los jóvenes revolucionarios encabezados por Fidel, que venían a convertir en realidad la promesa de “en 1956 seremos lideres o mártires”.

Su trayectoria como combatiente clandestino lo llevó a ocupar el cargo de Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio, y a pesar de su juventud, era ya uno de los más queridos y admirados paladines por la libertad de Cuba

El Che, hombre parco en elogios, conoció a Frank en una de sus visitas a la Sierra Maestra, donde operaba el incipiente Ejército Rebelde, liderado por Fidel Castro Ruz, y de ese encuentro plasmó para la historia sus impresiones sobre el joven combatiente:

“Sus ojos mostraban enseguida al hombre poseído por una causa, con fe en la misma., y además, que ese hombre era un ser superior. Hoy se le llama “el inolvidable Frank País”, para mí, que lo vi una sola vez es así”.

Han transcurrido 28 años de la denominada Operación Tributo, realizada en nuestro país el siete de diciembre de 1989, cuando regresaron al suelo patrio los combatientes caídos en cumplimiento de misiones internacionalistas en tierras africanas.

Se cumplieron así las palabras de Raúl Castro Ruz cuando expresó que “de Angola nos llevaremos la entrañable amistad que nos une a esa heroica nación, el agradecimiento de su pueblo y los restos mortales de nuestros queridos hermanos caídos en el cumplimiento del deber”.

Son estas sobradas razones para considerar que el siete de diciembre es para los cubanos, una fecha profundamente patriótica, a la vez que una ocasión propicia para rendir merecido homenaje a Maceo, Frank y a todos aquellos que ofrendaron su sangre generosa en el cumplimiento de misiones internacionalistas.

Deja tus comentarios

Sus comentarios están sujetos a moderación por un administrador.

0 / 500 Restricción de Carateres
Su texto debería tener menos de 500 caracteres

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios