(Ene. 28) Vivimos en un mundo lleno de tecnología que poco a poco de una forma u otra van adueñándose de la realidad que nos rodea.

Estos nuevos avances, sobre todo los surgidos en el campo de las comunicaciones, provocan un “acercamiento” de unas culturas con otras, lo cual en muchas ocasiones más que cercanía e interacción supone la absorción de la más débil por la más fuerte. Y este es lo que quiero destacar para preservar lo auténtico.

Sería cavernícola pensar que el desarrollo de la tecnología en todos los aspectos es un paso hacia atrás en la evolución del hombre, pero esta estandarización de patrones a seguir, que muchas veces nos imponen Internet y las grandes transnacionales mediáticas, es sin duda un paso de retroceso en cuanto a preservar y defender lo que nos hace diferente.

La madre de las redes, Internet, impone modelos, modas, música, comportamientos, lenguaje y formas de actuar sobre los jóvenes creando patrones que nada tienen que ver con la realidad en la que viven.

No estoy diciendo que lo foráneo sea la fruta prohibida o que es negativo interactuar y conocer diferentes culturas, pero lo que no debe olvidarse es que cada cual debe defender las tradiciones de la nación en la cual viven, pues la hacen única.

Se me ocurre ahora y a modo de ejemplo, preguntar, y aclaro que es una interrogante bastante simple: ¿Qué pasaría si ahora todos habláramos la misma lengua, bailáramos la misma música, practicáramos la misma religión y usáramos la misma ropa? ¿Acaso esa homogeneidad sería provechosa? Dónde quedaría lo original, lo que por miles de años ha marcado la llamada diversidad.

Cada uno de nosotros tiene el deber indiscutible de mantener para la posteridad las tradiciones autóctonas, y no estoy diciendo que tenemos que vestir guayabera y bailar danzón, en el caso de Cuba, por citar un ejemplo, sino que debemos tenerlas en cuenta para no dejarlas relegadas porque son manifestaciones que nos hacen auténticos, y nos hacen iguales como seres humanos, pero diferentes por nuestras costumbres, tradiciones.