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Sábado, 1ro Octubre 2016
Brasil: el proceso en el Senado es diferente
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha dejado bien claro que el objetivo del impeachment es un golpe de Estado. Foto: Archivo
El Senado Federal de Brasil votará hoy en sesión plenaria la composición de la comisión especial encargada de examinar el pedido de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, que fue aprobado antes por la Cámara de Diputados.

Los nombres de los 21 miembros titulares del comité e igual cantidad de suplentes fueron decididos por los partidos políticos y bloques partidarios representados en esa Casa, en correspondencia con el tamaño de sus bancadas.

De esa forma, el que mayor número de representantes tendrá (cinco) será el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que abandonó la coalición gubernamental a fines de marzo último y cuyo líder, el vicepresidente Michel Temer, fue catalogado por Rousseff de traidor y como uno de los artífices del golpe en curso.

El PMDB tiene asimismo el derecho de escoger el titular de la comisión, lo cual ocurrirá mañana martes cuando se elijan también el vicepresidente y el relator y quede formalmente instalada la misma, en una reunión -la primera del colegiado- que será convocada por el senador más viejo, el peemedebista Raimundo Lira.

Una vez instalado, el comité especial contará con 10 días hábiles para que el relator presente su parecer sobre la admisibilidad o no del procedimiento, el cual será debatido y votado en el seno de éste. Para aprobarlo se requerirá solo la mayoría simple.

Cualquiera sea el resultado de la votación en la comisión, la decisión final sobre la apertura o no del proceso de destitución corresponderá al pleno del Senado, que después de conocer el informe del relator tendrá 48 horas para someterlo a votación. Igualmente, su aprobación será por mayoría simple (41 votos de entre 81 integrantes).

En caso que el parecer del relator fuera favorable al impeachment y luego el plenario de los senadores lo rechazara, la denuncia contra la Presidenta sería archivada.

De admitirse el inicio del juicio político, lo cual se estima pudiera quedar definido entre el 10 y el 11 de mayo, la Presidenta será notificada y apartada del cargo por un periodo máximo de 180 días para que los senadores concluyan el proceso.

Si se llegara a esta instancia, las sesiones serían encabezadas por el Presidente del Supremo Tribunal Federal (STF) y la aprobación de la casación del mandato de la jefa de Estado requeriría el apoyo de dos tercios (54) de los miembros del Senado.

Según el presidente de esa Casa, Renán Calheiros, de aceptarse la denuncia contra la mandataria por presunto delito de responsabilidad, todas las cuestiones y dudas referidas al proceso deberán ser remitidas al titular del STF, Ricardo Lewandowski.

En una conferencia de prensa ofrecida la semana pasada, el abogado general de la Unión y encargado de la defensa de Rousseff, José Eduardo Cardozo, consideró que la situación procesal en el Senado será distinta a la de la Cámara de Diputados.

Es otro contexto, otra realidad la que tendremos, pues tal y como dispuso el STF allí solo podrán juzgarse los dos aspectos contenidos en la acusación y además deberán respetarse todos los pasos del proceso.

Cardozo deploró que en el plenario de la cámara baja se produjera solo una discusión de naturaleza política del pedido de impeachment, mientras las denuncias contra la mandataria -que calificó de improcedentes y sin sustento- nunca fueron discutidas en profundidad.

Temer sin suficiente apoyo en el Congreso

Por su parte, el vicepresidente brasileño Michel Temer mantuvo reuniones con numerosos dirigentes políticos y empresariales pero hasta el momento no ha logrado montar un gobierno de transición en caso de que deba suceder a la mandataria Dilma Rousseff que posiblemente será obligada a licenciarse del cargo en mayo.

"Michel Temer enfrenta dificultades para montar una base de apoyo en el Congreso" para viabilizar su eventual gobierno de emergencia, informó hoy la edición electrónica del diario Estado de San Pablo.

El matutino también consignó que el vicepresidente no ha garantizado el apoyo de los bloques parlamentarios "de la Bala, la Biblia y el Ganado", que representan a grupos de interés como los fabricantes de armas, las iglesias evangélicas y los productores agropecuarios.

Tanto Estado como el diario Folha de San Pablo reportan en sus ediciones de este lunes que el problema principal de Temer es conquistar el apoyo del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), el más importante de la oposición.

Folha escribió que perduran las divisiones en el PSDB donde el gobernador de San Pablo, Geraldo Alckmin, se opone a que miembros de la agrupación integren el gabinete de un eventual gobierno de Temer.

Y el presidente del PSDB, Aécio Neves, quien también es reacio a sumarse a un gobierno de Temer convocó a una reunión partidaria para mañana en la que se definirá la posición de esa fuerza.

El Senado vota hoy la conformación de la Comisión Especial de Impeachment contra Rousseff, quien probablemente será obligada a licenciarse del cargo en mayo cuando asumiría Temer.

El vicepresidente se reunió ayer con el senador socialdemócrata José Serra quien, a diferencia de sus correligionarios del PSDB, demostró la intención de sumarse al eventual equipo de gobierno.

(Con información de PL y ANSA)

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