memoria holguinera

En septiembre de 1874 el general Calixto García fue capturado por las tropas españolas. Rodeado por un enemigo superior en número se disparó con su revolver debajo de la barbilla. La bala le salió por la frente. Capturado gravemente herido el general fue curado por los españoles. Posteriormente lo envían a presidio a España. Calixto continúo combatiendo por Cuba. Liberado de presidio producto de los acuerdos del Pacto del Zanjon dirigió la llamada Guerra Chiquita y luego participo en la de 1895.

Calixto alcanzó el grado de Mayor General, fue jefe del Departamento Oriental y en la última guerra, Lugar Teniente General del Ejército Libertador. Falleció de neumonía el 11 de diciembre de 1898. Representaba a los cubanos independentistas ante el gobierno de los Estados Unidos, en gestiones para lograr el reconocimiento del poderoso vecino.

Queremos ofrecerle al lector el parte oficial del Ejército Libertador sobre la desdichada acción donde fue hecho prisionero el general mambí. El autor del documento, el comandante Jesús Rabí, desconocía que Calixto había intentado suicidarse para no caer prisionero. A continuación reproducimos textualmente el referido documento.

Sección oficial

Oriente

El Jefe de la División del 1er Cuerpo, comunica al secretario de la Guerra, con fecha 13 de septiembre de 1874, lo que sigue:

“C. Secretario: El Coronel Leonardo Mármol me dice, con fecha 9 del actual, lo que copio: transcribe á Ud. El parte dado por el comandante Jesús Rabí: Ayer al medio día el fuego de la avanzada anunciaba la presencia del enemigo, precisamente en hora en que estaba el campamento sin la mayor parte de la fuerza, por haber ido ésta en busca de provisiones al Zarzal. El general Calixto García Iñiguez que sólo contaba con quince hombres, entre soldados de este batallón, escolta principal que conducía al campamento de San Antonio de Bajá, y por donde era de esperar que se presentara el enemigo, y cuando éste lo hizo fue apareciendo por el flanco derecho de la manigua próxima al pabellón del general. Al sentir el fuego por esta parte, acudí con los pocos hombres que me acompañaban, batiéndome hasta consumir el parque. El enemigo emprendió su retirada por el monte, y al practicar reconocimientos por el campo de la acción, encontré herido al capitán Planas, quien me manifestó sus temores de que el general García hubiese caído en poder de las tropas españolas. En averiguaciones posteriores adquirí la certeza de éste triste suceso. La fuerza enemiga, ascendente á 600 hombres, sufrió algunas bajas, y las nuestras consisten en el Teniente J. Castellanos, muertos; el Capitán Planas, herido; y prisioneros: el mayor general Calixto García y el comandante José I. De Quesada. Lo que tengo el honor de transcribir a Ud. Sírvase aceptar etc.

Fuente: Boletín de la Guerra, 18 de febrero de 1875, año II núm. 23.

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