Hoy te proponemos que te autoevalúes con un test predictivo

Una de las definiciones sobre el estrés que me parece más abarcadora y completa es la de Lazarus y Folkman que dice: “El estrés psicológico es una relación particular entre el individuo y su entorno que es evaluado por éste como amenazante o desbordante de sus recursos y que pone en peligro su bienestar”. Puedo agregar que dicha evaluación no es necesariamente consciente, bien puede ser inconsciente y ejercer un efecto quizá mayor en el individuo.


Ir al test

Sobreexigirse y desconocer los límites propios afectan la salud. Los factores ambientales y la predisposición genética, física y psicológica hacen que algunas personas sean más vulnerables al estrés que otras. Las preguntas históricas en este campo han sido: ¿Por qué esta enfermedad y no otra? ¿Por qué esta persona y no otra? ¿Por qué en este momento y no en otro?

De algún modo la vulnerabilidad representa un concepto que intenta responder las dos primeras preguntas y en parte la tercera. Término familiar a las diversas especialidades médicas referido a la susceptibilidad de un tejido u órgano a enfermar. Este es un concepto que permite el estudio de los factores predisponentes, desencadenantes o que exacerben tanto los trastornos psicológicos como los somáticos. Existe en todos los seres humanos y se revela en tiempos de crisis, estrés, calamidades y amenazas. Representa la tendencia a angustiarse y mostrar extremos emocionales mientras se intenta manejar situaciones complejas, reflejo de una dificultad cognitiva, o lo que es lo mismo, de evaluación y razonamiento. La vulnerabilidad entonces requiere definir los modos de afrontar las dificultades cotidianas y entre éstas también la enfermedad.


Dependería entonces del modo de afrontamiento de los problemas, de la naturaleza traumática y/o estresante de esos problemas y de la red social de apoyo con la que se cuenta. A la vez se relaciona con el predominio de modos de funcionamiento psíquico o características de personalidad con ciertos déficits o dificultades.

Como psiquiatra uno debe evaluar con qué recursos cuenta cada persona para afrontar y procesar psicológicamente las situaciones vitales difíciles y entre ellas también el padecer una enfermedad física o mental.

Modo o estilo de afrontamiento significa la manera en que se tratan de resolver los problemas, encaminada a proporcionar alivio, recompensa, reposo y equilibrio. Implica un proceso amplio de introspección, aprendizaje, corrección de uno mismo y aplicación de experiencias. Me parece pertinente presentar el listado de indicadores sugerido por el doctor Weisman sobre modos de afrontamiento posibles.

Las personas con modos adecuados de afrontamiento poseen un predominio de las siguientes características:

1- Suelen ser optimistas para sobreponerse a los problemas y mantienen alta la moral a pesar de los contratiempos.

2- Tienden a ser prácticos y fijarse en los problemas y obstáculos inmediatos en vez de esperar una resolución ideal a largo plazo.

3- A la hora de escoger entre una gama de estrategias o tácticas su política consiste en no perder recursos sino en aumentarlos.

4- Para mejorar su manejo de la situación tienen en cuenta las posibles consecuencias.

5- Acostumbran a ser flexibles y estar abiertos a las sugerencias sin perder su capacidad de decisión.

6- Conservan la calma y evitan los extremos emocionales que afectan a la capacidad de raciocinio.

Considero que estos indicadores junto a otros que se utilizan en la práctica médica podrían tener un valor clínico significativo en el momento de evaluar pacientes por parte del médico general o el especialista.

Las personas con modos inadecuados de afrontamiento se caracterizan por:

1- Son rígidos en sus planteos, sus expectativas sobre sí mismos, son exageradas, renuentes a comprometerse con otros o a solicitar ayuda.

2- Tienen opiniones absolutas sobre cómo deben comportarse los demás con poco margen de tolerancia.

3- A pesar de seguir firmemente ideas prejuiciosas, pueden mostrar sorprendente sumisión o resultar muy sugestionables.

4- Tienden a la negación excesiva, con incapacidad de centrarse en los problemas principales.

5- Suelen ser más pasivos de lo habitual careciendo de iniciativa propia.

6- A veces ceden su rigidez evidenciando juicios aventurados o conductas atípicas.

Mencionaré ahora algunos indicadores clínicos de vulnerabilidad. Aun cuando algunos de estos conceptos pudieran ser conocidos, me parece valiosa su enumeración, aquí están:

Desesperanza: vivencia que todo está perdido, que el esfuerzo es inútil. Debemos aclarar que implica un grado significativo de depresión clínica.

Perturbación o confusión: tensión e inquietud ante posibles riesgos reales o imaginarios.
Frustración: enojo por no obtener respuestas satisfactorias o alivio.

Abatimiento y/o depresión: llanto, apatía, retraimiento.

Incapacidad / impotencia: incapacidad de decidir.

Ansiedad o miedo: percepción de temor y sentirse al borde “de la desintegración” frente a un desastre inminente. Puede evidenciarse como trastorno por ansiedad generalizado o ataque de pánico.

Apatía: muestra más indiferencia que tristeza

Aislamiento doloroso y abandono: sentirse solo, ignorado por los demás. Aquí se debe relacionar este indicador con la existencia o la carencia de red de apoyo (familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.).

Negación o evitación: trivializar la enfermedad, eludir el considerar los problemas en diverso grado.

Agresividad y/o irritación: sentirse amargado, maltratado, víctima del destino o de los otros.

Rechazo hacia los demás: incluyendo médicos, familiares o amigos.

Perspectiva temporal cerrada: dificultad para anticipar una perspectiva futura (indicador importante de depresión).

Con relación a la vulnerabilidad al estrés también se señalan factores que constituyen moduladores de la respuesta de los individuos ante este problema de salud. Ellos conforman un perfil de riesgo y un perfil de seguridad, el primero favorece la respuesta negativa al estrés, con la posibilidad de enfermar y perder el bienestar. El segundo está dado por características positivas personales, elementos favorables del ambiente, o la percepción que se tiene sobre ellos, capaces de disminuir los efectos negativos que el proceso de estrés puede tener sobre la salud y el bienestar. De ello te estaré ampliando la próxima semana.

Ahora te invito a que te autoevalúes. Para ello te propongo que realices el Test de Vulnerabilidad al Estrés, de Miller y Smith, especialistas del Centro Médico de la Universidad de Boston. Este instrumento aparece en nuestra sección de cuestionarios de autoevaluación, sólo tienes que pinchar el vínculo y ya tendrás test a la vista. Se te informará sobre el resultado y se te ofrecerán algunos elementos a tener en cuenta en tu situación particular.

Espero me comentes sobre el test y si tienes alguna pregunta puedes hacerla a través de nuestro espacio de comentarios. Será un buen intercambio entre El Psiquiatra y tú.

Mostrar este artículo en su sitio web

Para crear un link a este artículo en su sitio web,
copie y pegue el codigo del campo en su página.




Vista previa :

¿Eres vulnerable al estrés?
Sábado, 28 Enero 2012
Una de las definiciones sobre el estrés que me parece más abarcadora y completa es la de Lazarus y Folkman que dice: “El estrés psicológico...
Comentarios
B
i
u
Quote
Code
List
List item
URL
Nombre *
Código   
Enviar comentario
Compartir